La historia real sin moraleja de como antiyo casi se quedó sin rodilla por culpa de un golpe.
antiyo- Oye, tú mesa, ya me tienes harto, te voy a romper con mi rodilla.
mesa- …
antiyo- ¿No tienes nada que decirme?
mesa- …
antiyo- ¿Crees que me gusta golpearte? La verdad es que si me gusta, asique lo haré.
(elipsis narrativa que aprovecho para hacer un poco de publicidad:
Drink Shit!!)

(Reanudación de la historia)
antiyo- No me ha dolido, todos esos gritos de dolor eran para despistar…
mesa- 3.50
antiyo- ¿Qué acabas de decir?
(Entonces descubrí que la mesa era en realidad era el puto monstruo de lago ness disfrazado, y le dije que era un tipo trabajador y que no iba a darle tres cincuenta)



