Espero que la sangre azul este envenenada
Los príncipes son tan buenos, solo hace falta mirar lo bien que hablan de ellos en todas partes, y que graciosos son casándose, y que graciosos son contestando a las preguntas de los periodistas. Yo cuando sea mayor quiero ser tan bueno como los príncipes.
Los príncipes son tan buenos que han propiciado que gente que no se hablaba o estaba distanciada se reuniesen de nuevo gracias a ellos. Por ejemplo, muchos asesinos y sus victimas se han reunido por su común odio al encantador príncipe y a la principesa.
