El secreto a la hora de cocinar un niño es que sea lo más joven posible para que la carne sea lo más tierna posible. Si alguna vez tienen la oportunidad de tener un niño intentar que aumente su peso todo lo posible, pero sin que madure, es decir, evitar por todos los medios que el niño se canse o haga ejercicio. Para los que tengan miedo de que se ponga correoso, les diré que pueden apostar por lo seguro, cocinarlo cuando aun es un bebé, más la desventaja es que tiene muy poca carne.